Una pieza de acabado que llega rayada es una pieza que rehacer.
Forramos sus bolsas de burbujas con no tejido y suministramos el no tejido solo, para proteger del roce las superficies sensibles.
El no tejido no protege del impacto: protege de la rayadura y del roce. Por eso se emplea como forro de un embalaje amortiguador o solo, como interfaz directa con la pieza.
La burbuja absorbe el impacto, el no tejido protege la superficie. La pieza nunca toca el film: sin marcas, sin rayaduras al retirarlo.
Fundas, bolsas e interfaces de no tejido, sin burbuja, cuando solo está en juego la protección de superficie.
Costura en taller a las dimensiones exactas de su pieza. Sin hueco, sin holgura, sin roce en el transporte.
En una pieza de acabado, el defecto no se repara: se sustituye. El no tejido se impone en cuanto la propia superficie condiciona la aceptación de la pieza.
Aplicaciones principales. Piezas pintadas, cromadas, lacadas: el menor roce en el transporte se nota, y se paga en rechazos.
El film plástico desnudo marca. El no tejido no: se desliza sobre la superficie en lugar de adherirse a ella.
Cada pieza rayada es una pieza que rehacer, un plazo que recuperar y un cliente al que tranquilizar. El sobreembalaje cuesta menos que el rechazo.
La costura se realiza en nuestro taller de Mont-sur-Meurthe, lo que permite partir de un prototipo y ajustar las dimensiones antes de la serie.